viernes, 29 de agosto de 2014

COMO ELEGIR ESTANTERÍAS PARA DECORAR






Si preguntáramos cuáles son las piezas del mobiliario imprescindibles a la hora de decorar una casa, con total seguridad las respuestas más repetidas serían la cama, el sofá y la mesa de comedor. Lo más probable es que las estanterías no estuvieran entre ellas. Y sin embargo, se trata de una de las piezas más habitual y que más práctica y funcional resulta. Además son válidas para cualquier estancia de la casa; las podemos encontrar en el salón, en el dormitorio, pero también en el baño o en la cocina.


Las estanterías se pueden hacer a medida pero los fabricantes también las ofrecen como piezas completamente independientes o formado parte de conjuntos modulares que, gracias a la gran cantidad de formatos y medidas en las que se realizan, podemos adaptar sin dificultad a una gran multitud de espacios. Por supuesto los diseños y lo materiales son también muy variados, así que no resulta complicado encontrar la que se adecue a nuestros gustos y necesidades.



Primero: Funcionalidad.

Si piensas cargarla con enciclopedias u otros objetos pesados, opta por una estantería con trasera para poder adosarla a la pared. Su estructura resulta más segura y con mayor estabilidad aunque visualmente resulte más voluminosa que las que carecen de fondo. Si además la fijas a la pared, quedará súper resistente. Un consejo, para anclarla, utiliza escuadras de metal.

Por el contrario, si la quieres más decorativa y liviana, elige un modelo sin trasera; si quieres puedes aprovechar y utilizarla para separar ambientes sin necesidad de tabiques, como no tienen trasera dejarán pasar la luz. Otra ventaja es que podrás acceder a su contenido desde un lado u otro porque el acceso a las baldas se puede realizar por ambos lados.


Segundo: Presupuesto.

Las estanterías más caras son las de madera. Por supuesto las de madera maciza las que más,  pero lo cierto es que también ofrecen robustez y calidez. Las maderas más utilizadas para fabricar estanterías son el haya, el pino, el roble y el cerezo.

Una opción bastante más económica son las realizadas con tableros de melamina, chapados o aglomerados; su precio respecto a las macizas se puede reducir hasta en la mitad.  Además, tienen la ventaja de que se pueden pintar en los colores que se quiera, también la macizas, claro, pero ¿no da un poco de pena?


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